Stalingrad, un infierno no tan caliente?

Aquí va mi primer análisis por escrito de este nuevo juego de la editora italiana VentoNuovo Games distribuido en España por DracoIdeas.

Tengo que reconocer antes de nada que los juegos de bloques nunca me terminaron de enganchar, prefiero sin dudarlo un segundo los juegos con fichas de cartón que para mi gusto representan mas fielmente los acontecimientos que pretender reflejar los juegos de estrategia militar. Aún así, para nada es ningún inconveniente para mi a la hora de afrontar este título aclamado por la comunidad de jugadores que llega recientemente con paso firme.

 

Mi primera impresión al abrir la caja fue encontrarme con un juego bastante potente y que me prometía un gran divertimento en poco tiempo de aprendizaje, realmente las reglas no son nada complejas y después de leerlas varias veces rápidamente puedes comenzar a jugar sin apenas problemas. Una vez extiendes el mapa (cartón de gramaje importante) y despliegas las unidades sobre el mismo (despliegue rápido y sencillo) comienzas a jugar, haciéndote rápidamente con la secuencia de juego que por otra parte es muy sencilla pudiendo elegir entre cinco posibles acciones. El juego se desarrolla de una forma fluida y son constantes las decisiones que deberás de ir tomando frente a un enemigo que desde mi punto de vista es muy estático y algo previsible.

Una IA previsible?

Llegados a este punto vamos a hablar de la IA del juego. La IA se comporta de forma estable pero quizás demasiada previsible y te asegura en casi todo momento que no va a realizar una acción importante. La capacidad de poder sorprenderte con algún movimiento de flanqueo mas allá del movimiento básico son limitadas ya que realiza constantemente movimiento de avance de 1 HEX básicos con “unidades individuales”, esto sin dudas resta profundidad histórica y realidad determinada a la hora de poder responder a un ataque. Los combates con dados son divertidos pero también resta una oportunidad a la estrategia ya que dependes de azar con demasiada potencia y llega un momento en el que te replanteas si es realmente importante una buena estrategia para sacar un beneficio en combate.

Volviendo a la capacidad de la IA para moverse y combatir es de reseñar el “compas” para los movimientos, que cumple su objetivo pero que podría haber tenido una importancia mucho mayor en el avance. Por ejemplo, los resultados que hacen retroceder a las unidades soviéticas (demasiadas veces presentes en una partida) encajona al enemigo cerca del Volga con demasiada facilidad y garantiza por tanto un avance rápido por parte del alemán. El soviético decide esperar al enemigo (como realmente sucedió por otra parte) con demasiado descaro por lo que a su vez te aseguras que podrás llegar hasta los HEX de ciudad sin apenas bajas (a no ser que coincida una mala mano de cartas propia y muy buena enemiga).

Las Cartas

Las cartas lo son todo en el juego, los líderes tienen una importancia fundamental y pueden hacerte ganar una partida con mucha mas facilidad de tenerlas de tu lado. Por el lado contrario, si los lideres salen temprano para el soviético, los combates cerca de la ciudad se hará sangriento y te causará multitud de bajas ya que los ataques enemigos que sufrirás podran llegarte desde varios flancos a la vez y con contundente potencia de fuego. En este caso, será mejor una retirada a tiempo y replantearse la estrategia si no quieres ver como tus soldados y blindados caen entre las ruinas de Stalingrado.

Análisis Final

Hablamos de un juego rápido, fácil y entretenido que quizás no cubra el escenario histórico con el mayor realismo, pero que está creado para pasar un buen rato si no quieres complicarte la vida con reglas amplias y estrategias complejas.

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